El duelo es una de las experiencias más universales y, al mismo tiempo, más solitarias. Todos lo vivimos, pero cada uno lo vive a su manera. Perder a un ser querido, una relación, un trabajo, una ilusión: cada pérdida nos enfrenta a un proceso que no tiene manual de instrucciones.
Más allá de las cinco etapas
Seguramente has escuchado hablar de las cinco etapas del duelo: negación, ira, negociación, tristeza y aceptación. Popularizadas por Elisabeth Kübler-Ross, estas etapas son útiles como referencia, pero no son un itinerario fijo. El duelo no avanza en línea recta. Se mueve en espiral: puedes volver a una etapa que creías superada, y eso es completamente normal.
"El duelo no se supera, se integra. No se trata de olvidar, sino de aprender a vivir con lo que se ha perdido."
Lo que nadie te dice
Hay aspectos del duelo que rara vez se mencionan pero que muchas personas experimentan:
El acompañamiento en el duelo
La terapia puede ser un espacio valioso durante el duelo. No para apresurar el proceso ni para 'resolverlo', sino para acompañarte. Un psicólogo puede ayudarte a dar nombre a lo que sientes, a encontrar formas de honrar lo que perdiste y a construir, poco a poco, una vida que integre esa pérdida sin que la defina. El duelo es personal, pero no tienes que transitarlo en soledad.
¿Te identificas con esto? Estoy para apoyarte.





